Por Ramón Reyes A.
Presidente Sindicato Nº 3 de Periodistas y Afines

Prensa en cautiverio
Imagen Farid Ben Morsli (1980) / www.vjmovement.com

Las jornadas laborales en el periodismo, especialmente en el escrito, superan largamente las ocho horas diarias. Para compensar esa sobrecarga de trabajo, en un contexto de libertad horaria para periodistas, correctores de pruebas y reporteros gráficos, entre otros afines, las organizaciones sindicales lograron introducir en los contratos colectivos de trabajo un bono que permita al trabajador un ingreso por ese tiempo extra.

En el caso específico de los medios del GrupoCopesa, desde hace varios años existe lo que se llama el Bono de Prolongación de Jornada (BPJ) y que en la última negociación colectiva (mayo 2011) experimentó variaciones beneficiosas para los profesionales, al pagarse de manera diferenciada la cantidad de horas extras laboradas. Es así que quienes cumplen una jornada de trabajo de 9 horas y media o más, reciben un bono de $12.528 por evento y los que superan las 12 horas de trabajo obtienen $ 15.660 por evento, con un tope de cuatro por mes.

Quedan excluidos de este beneficio los cargos de director, subdirector, editor general y editores coordinadores. En sucesivas negociaciones colectivas se ha pretendido también incluir en estas exclusiones a los trabajadores EDITORES, a lo que nuestro sindicato se ha opuesto tenazmente, más aún considerando la carga de trabajo y responsabilidades de estas jefaturas. Sin embargo, por motivos inentendibles, desde hace algunos años fueron los propios editores del diario La Tercera los que se fueron excluyendo del cobro del referido bono, lo que posteriormente se extendió a los restantes diarios y revistas de la empresa. Quizás estos compañeros de trabajo no repararon no sólo en el daño al esfuerzo de sucesivas generaciones de dirigentes por cristalizar este beneficio -considerando que muchos de ellos fueron parte de la organización-, sino que en la merma importante en su remuneración y, lo que es más delicado, en el ahorro previsional.

Vemos un ejemplo: si un editor sobrepasa la jornada diaria en 12 oportunidades -una cifra bastante conservadora porque la mayoría supera ese número-, siendo 8 jornadas sobre 9 horas y media o más, y 4 superiores a 12 horas, los ingresos que deja de percibir son los siguientes:

 

8 eventos a $ 12.528= $ 100.224
4 eventos a $ 15.660= $ 62.640
————————————————–
Total: $ 162.864 por mes, lo que en un año arroja una pérdida para el trabajador de $ 1.954.368

 

Y todo esto con el agravante de los años (dos, tres, cuatro, cinco o más) que podría ejercer el cargo. Usted multiplique esta suma por la cantidad de años y sin agregar los reajustes por nuevos contratos colectivos e IPC.

El sindicato ha advertido de esta situación a estos trabajadores porque con su actitud, además, deslegitiman una conquista muy sentida por sus compañeros y que ha sido motivo de arduos debates en las asambleas y mesas negociadoras con la empresa. Sabemos que es un hecho irreversible, salvo que estos trabajadores se den cuenta de su error, pero estimamos conveniente hacer un téngase presente sobre esta materia y ponerla en conocimiento de nuestros socios, para que se entienda que en más de una ocasión las prácticas antisindicales provienen de los propios asalariados.