DECLARACIÓN DE LIMA

Las Organizaciones Sindicales reunidas en el III Encuentro de la Coordinadora Latinoamericana de la Organización Mundial de Trabajadores, realizado en Lima los días 28, 29 y 30 de septiembre del 2011, señalamos lo siguiente:

Las nuevas tecnologías y la apertura económica mundial han generado un relativo crecimiento económico en América Latina y el Caribe, sin embargo las tasas de desempleo, subempleo, informalidad, desprotección social y pobreza no han variado significativamente y pueden empeorar en el contexto de la crisis económica mundial.
En América Latina y el Caribe, los gobiernos persisten en establecer políticas públicas al margen de la participación de las organizaciones sindicales, desconociendo su rol de actores sociales y protagonistas de profundas transformaciones, tal como lo acredita la historia del movimiento sindical.
En este contexto, más del 50% de jóvenes latinoamericanos y caribeños, entre 15 y 25 años de edad, carecen de oportunidades para acceder al mercado laboral, y aquellos que acceden a un puesto de trabajo, perciben remuneraciones inferiores al mínimo vital y sin ninguna protección de seguridad social.
En las relaciones laborales de nuestra región, siguen persistiendo las desigualdades de género, discriminación que también se manifiesta por razones de origen étnico, sector social y edad, entre otras.
Las trabajadoras y los trabajadores autónomos y autogestionarios son colectivos en crecimiento en América Latina y el Caribe, pero carentes de una organización representativa y eficaz que vele por sus derechos frente a la agresividad económica de las grandes estructuras empresariales y la inexistencia de una protección social adecuada.

Ante esta situación, manifestamos lo siguiente:

1.-Los sindicatos, en tanto actores sociales, somos sujetos activos para la formulación de políticas públicas sobre la base del diálogo social, en las que se promueva el empleo sin discriminación alguna, el desarrollo social integral y la creación de puestos de trabajo decentes.

2.-Exigimos el pleno cumplimiento de los estándares internacionales de protección de los derechos económicos, sociales y culturales de los trabajadores y trabajadoras, reconocidos en la normativa de la Organización Internacional del Trabajo.

3.-Exigimos a los poderes públicos la puesta en práctica de medidas políticas, legislativas y económicas para la mejora de las condiciones laborales de todos los trabajadores, prestando especial atención a aquellos sectores más desfavorecidos: mujeres, jóvenes, pueblos originarios, trabajadores autónomos y autogestionarios, entre otros.

Lima, 30 de septiembre del 2011