Fuente; Facebook: Sindicato Periodistas Mercurio Valparaíso

Por Ramón Reyes A.
Presidente S/3

Cuando viajamos a Dublin nos fuimos con la convicción de contar, denunciar y buscar el apoyo para los colegas de El Mercurio de Valparaíso, lo que a esa altura ya cumplían casi un mes en huelga, ante el quiebre del proceso de negociación colectiva.
Un tanto desinformados de los procesos que se ejecutan en un congreso mundial de la FIP, nos percatamos que el plazo para presentar las mociones de urgencia vencía siete días antes del inicio del cónclave. No quedó más que redactar de la forma más rápida posible lo que ocurría con los compañeros del puerto, su rechazo a las pretensiones de recorte salarial de la empresa y que de conseguirlo -lo que por fortuna no ocurrió- afectaría los derechos adquiridos de buena parte del periodismo chileno.
Y así la moción chilena quedó entre las de 16 países que expusieron sus más diversas problemáticas: Burundi, Grecia, India, Irán, Corea del Sur, Macedonia, Pakistán, Filipinas, Portugal, Rumania, Francia, Taiwan, Turquía, Uruguay y Zimbabwe. Materias tales como violaciones a la libertad de expresión y del ejercicio profesional; asesinatos, ataques y agresiones a periodistas; despidos y atropellos empresariales, entre otras, fueran examinadas por la Comision de Resoluciones de la FIP y que el delegado de Fetracose tuve el honor de integrar junto a colegas de Australia,Francia, Brasil, Irak y de varias nacionalidades más.
Primero los integrantes de la comisión leyeron cada una de las mociones de urgencia. La moción de Chile decía textualmente:
“La Federación de Trabajadores de las Comunicaciones, la Gráfica y Servicios Conexos (Fetracose) solicita a la FIP su apoyo al Sindicato de Periodistas de El Mercurio de Valparaíso (Chile), el diario más antiguo de lengua hispana, que lleva 29 días en huelga en su proceso de negociación colectiva.
“El apoyo es clave porque de imponerse la posición de la empresa, se abrirá un nefasto precedente en la rebaja de los derechos laborales de los periodistas chilenos”.
Luego, a nuestro delegado le correspondió fundamentar la urgencia de la moción y cuando terminó el colega francés Mario Guastoni le señala: “Pero lo que usted nos ha dicho es mucho más de lo que contiene su moción”. No quedó más que explicarle que al no ser advertido a tiempo del plazo, la moción se elaboró a la rápida, porque de saberlo se hubiese enviado un documento con más antecedentes de lo que ocurría con los compañeros de Valparaíso. Pero esta opción se dio al siguiente, cuando se presentaron las mociones al plenario del congreso.  Fue el instante en que los periodistas del mundo entero, a través de las palabras de nuestro delegado, se enteraron con más detalles de lo que vivían en esos momentos los huelguistas de El Mercurio. La solidaridad se cristalizó con aplausos de la asamblea, por lo que la digna y valiente lucha de nuestros colegas comenzó a sobrepasar las fronteras del país.
Este episodio inédito en el periodismo chileno, de seguro, quedará consignado en los archivos de la FIP. La promesa que les hicimos a los compañeros de Valparaíso, ese día que les entregamos nuestro apoyo, se la cumplimos en la bella Dublin.