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PRESENTACION

FEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE LAS COMUNICACIONES LA GRÁFICA Y SERVICIOS CONEXOS

FETRACOSE

 

 

Santiago, 03 de Agosto de 2015

Honorable Señor Presidente,  Honorables Miembros de La Comisión De Trabajo del Senado, reciban los saludos y el reconocimiento de la Federación de Trabajadores de las Comunicaciones la Gráfica y Servicios Conexos FETRACOSE  y de sus Organizaciones Afiliadas.

 

Nuestra organización representa un universo de organizaciones sindicales ligada al mundo de las comunicaciones y en particular, desarrolla su trabajo en empresas del mundo privado, motivo por el cual las modificaciones que se efectúe al Código Laboral, impactará para bien o para mal, la fuente de trabajo y la vida cotidiana de todos los trabajadores que desarrollan su actividad laboral, bajo este marco jurídico.

 

El Proyecto de Ley que Moderniza las Relaciones Laborales, más conocido como reforma laboral, es una iniciativa largamente esperada por los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, dado que su objetivo estaba orientado a devolver parte de los derechos históricos de los trabajadores, así como restituir condiciones simétricas en la relación Trabajador-Empresa.

 

La discusión de este Proyecto, sabemos que no ha sido fácil, así como no lo han sido las relaciones laborales en los últimos 35 años en nuestro país, más aun cuando el escenario en que se desenvuelve esta iniciativa de cambio, ha sido mirada por parte de los empresarios y algunos partidos políticos, bajo la lupa de la sospecha, incluso bajo la promoción de una verdadera campaña del terror, al señalar:

 

Que este proyecto atenta contra la creación de empleos, que niega el derecho natural de los trabajadores de afiliarse o no al sindicato, que generará olas de despidos producto de la desaceleración de la economía, que impactara gravemente al mercado laboral en el segmento de jóvenes y mujeres, etc.

 

Todas estas aseveraciones, carecen de total fundamento, dado que las estadísticas de la propia OCDE, demuestran que en aquellos países donde la sindicalización es mayor, muestra mejores resultados en el desarrollo y crecimiento. Por tanto, dicha campaña del terror, no es más que la postrera intentona de mantener la relación de vasallaje que hoy existe entre empleadores y trabajadores, cuestión que en nada ayuda a la creación de una sociedad justa y al fomento de la distribución de la riqueza por la vía del trabajo.

 

Por otro lado la reforma laboral viene a dar una respuesta, aunque tardía, de la mayor relevancia para los trabajadores de nuestro país, ya que este modelo de relaciones laborales fue impuesto a sangre y fuego, como una herramienta para anular la participación del mundo del trabajo en el diseño de políticas tendientes a la instalación de un modelo concentrador de riqueza por un lado, pero cuyas externalidades negativas, terminarían por producir una masa de trabajadores empobrecidos, y a una parte significativa de nuestra sociedad, como desecho del modelo y que hoy basta caminar por los guetos de pobreza que se instalan en las márgenes de nuestras ciudades en un país que se autocalifica al borde del desarrollo.

 

 

Honorables Senadoras y Senadores, los trabajadores sólo queremos alcanzar un trabajo decente, con remuneraciones dignas, que nos permitan ascender socialmente en conjunto con nuestras familias y  que dignifique el trabajo. En síntesis, que éste sea un medio para romper los  desequilibrios macro sociales, las desigualdades y establezca Justicia Social.

 

Los objetivos que queremos alcanzar, solo se pueden lograr con un sindicalismo fuerte que pueda establecer relaciones de paridad en el concierto nacional, tanto en el trato con el mundo empresarial, así como con los gobiernos. Creemos en definitiva, que la jibarización y atomización del mundo sindical que hoy tenemos, en nada contribuye a un país que intenta salir del subdesarrollo. Por tal motivo frente a esta convicción que nos asiste, pensamos que la representación de los trabajadores debe tenerla únicamente la estructura sindical, más aun cuando el sector empresarial se arroga la representación de todos los trabajadores que no están sindicalizados, enarbolando banderas de libertad para elegir, cuestión que a todas luces resulta hasta grotesca, cuando los mayores avances en materias de renta y beneficios se logran en aquellas empresa donde si hay sindicatos y por consecuencia, Contratos Colectivos.

 

Honorables Senadores y Senadoras, el marco jurídico que rige las relaciones de los trabajadores y los empleadores, sigue siendo el mismo implementado por el Plan Laboral de José Piñera, basado en cuatro ejes que siguen plenamente vigentes en el día de hoy.

 

–          El primer eje, corresponde a una huelga que no paraliza, permitiendo el reemplazo de trabajadores encerrándola en el espacio de la negociación colectiva reglada.

 

–          El segundo eje se centra en la negociación colectiva que no distribuye ingresos, restringiendo las libertades de los trabajadores para negociar más allá de la empresa, ya sea ´por rama de la actividad económica u oficio.

 

–          Tercer eje está relacionado con el paralelismo sindical que le entrega facultades de negociación a grupos constituidos solo para el efecto, situación ampliamente utilizada por los empresarios para inhibir la formación de sindicatos o combatir el fortalecimiento de estos.

 

–          Finalmente el Cuarto eje, apunta a la producción y reproducción de una cultura individualista que sostienen que los sindicatos solo debe tener como preocupación lo que sucede en el lugar de trabajo y de ninguna manera debe atender a los grandes problemas del país, las demandas de otros trabajadores, ni aspirar a construir una sociedad distinta.

 

Esto llevado a que en el chile de hoy tengamos una tasa de sindicalización del 14,2% con una tasa de negociación colectiva que apenas alcanza al 8,4%, procesos en los cuales el promedio de incremento real logrado, es inferiores al 1% (Fundación Sol), lo que habla de incrementos marginales que ni siquiera dan cuenta del crecimiento del país en los últimos años. Así mismo en lo relativo al número de asociados a los sindicatos, según la misma fuente, es de 37 o menos socios en promedio, por lo tanto, tenemos una masa sindicalizada de carácter marginal, lo que explica las cifras antes mencionadas, y sumado a eso, una magra capacidad de negociación que permita el logro de objetivos tan básicos para el mundo sindical, como lo es, participar en términos económicos de los resultados de su aporte al crecimiento del país.

 

FETRACOSE postula que la negociación colectiva es un instrumento de distribución del ingreso por la vía del trabajo, tal afirmación queda corroborada por los datos estadísticos (Collective Bargining Strcuture and the incidence on income distribution. DURÁN (2011)) los que demuestran que mientras más alto es el porcentaje de trabajadores con negociación colectiva, menor es la desigualdad. Pero para ello debemos romper la dinámica en que este marco regulatorio nos ha situado y que se expresa en una sindicalización que no supera, en promedio, los 37 trabajadores por sindicato, cifra que a todas luces no permiten llevar a cabo un proceso negociador que influya de manera importante, para lograr estándares mínimamente aceptables desde el punto de vista distributivo.

 

En consecuencia la Federación de Trabajadores de las Comunicaciones la Gráfica y Servicios Conexos FETRACOSE, plantea que la reforma laboral en términos generales debe contemplar el concepto de libertad sindical dentro de un marco que de relevancia al Sindicato, la Negociación Colectiva y el derecho a huelga dentro de los parámetros que consigna los convenios 87 y 98 de la OIT.

 

Sumado a esto se debe entender que hoy tenemos una relación de conflicto de intereses, que el marco legal debe concurrir a solucionar, mediante una legislación que corrija el desequilibrio de fuerzas que permitan una negociación colectiva que efectivamente cumpla con los objetivos ya señalados, mediante una correlación de fuerzas que permita la expresión de este estamento de la sociedad, como lo es el Sindicato, de su rol sociopolítico y particularmente la su incidencia en la elaboración y fortalecimiento de estructuras socio-laborales.

 

En tal sentido, apoyamos la eliminación de los grupos negociadores en caso de existir un sindicato facultado para negociar, así como el reconocimiento del sindicato como titular de los beneficios obtenidos.

 

Dentro de esta línea, debemos también distinguir la sensibilidad con el mundo laboral al reconocer al sindicato inter-empresa la posibilidad de negociar, no obstante que vemos con preocupación que este proceso solo se pueda llevar a cabo, como una asesoría a la negociación de los sindicatos de empresa en la cual tenga una representación mayoritaria.

 

De igual manera recogemos la incorporación de la iniciativa que elimina  la posibilidad de reemplazar a los trabajadores en huelga pero discrepamos de la obligación de proveer los servicios mínimos, dado que esta materia ya está zanjada en el cuerpo legal que señala que esta condición concurre cuando se trata de servicios básicos y/o esenciales reconocidos por la OIT

 

Debemos señalar que esta organización que representa al sector de las comunicaciones, debe hacer presente omisiones que estimamos relevantes para la discusión de un proyecto que dé respuesta a las demandas históricas de los trabajadores en general y que también en lo particular impacta sobre nuestros asociados. Tales cuestiones tienen que ver con:

 

–          Garantizar la negociación sobre el nivel de empresa y propender a la negociación por rama.

 

–          Eliminar la multiplicidad de mecanismos negociadores, estableciendo la negociación colectiva como único mecanismo y a las organizaciones sindicales como depositarias y garantes de tal derecho, tanto en el sector privado así como en el público.

 

–          En lo relativo al derecho a huelga, este debe contemplar en el más amplio sentido, la manifestación de este derecho, vale decir, no solo radicado en el proceso de negociación colectiva, sino, también el caso de incumplimiento de los acuerdos contenidos en los contratos colectivos, así como la huelga solidaria frente a la vulneración de derechos de los trabajadores en general.

 

Hasta ahora, de lo que ha avanzado la discusión del Proyecto que Moderniza las Relaciones Laborales, así como podemos reconocer algunas propuestas que entendemos van en el sentido que a juicio nuestro es el correcto, también debemos señalar elementos que nos parece que francamente plantea un retroceso que de materializarse, llevará esta instancia a un simple intercambio de modificaciones que al igual que iniciativas anteriores, producirán cambios para que nada cambie. En tal sentido cumplimos con el deber, en función de quienes representamos, de señalar tales propuestas.

 

 

Dentro de estas se encuentra:

 

–          La disminución de fuero en los sindicatos inter-empresas

 

–          La invocación de nuevas prácticas antisindicales, cuyo objetivo, tiende a criminalizar cualquier acción de los dirigentes en el marco del conflicto que significa un proceso de huelga.

 

–          El aumento del monto de las multas por prácticas desleales, lo que incita a la judicialización de los conflictos con la intención de destruir organizaciones por esta vía.

 

–          Se limita la sanción del despido sindical, radicándolo en el concepto de “represalia”, cuando como dirigentes sabemos que el abanico de situaciones rebasa largamente esta condicionante.

 

–          Cuando en lo avanzado se incorpora a la negociación Colectiva, la negociación de pactos de condiciones especiales, pensamos que esta condición, si bien es cierto, pudiera ser valiosa, necesita como primera medida el fortalecimiento sindical para que esto no signifique el sometimiento de los trabajadores afectos a un Contrato colectivo con un sindicato incapaz de sostener una negociación efectiva, o más grave aún, cuando se deja en manos de los empleadores la representación de los Pactos sobre condiciones especiales, si el empleador logra la firma del 50% + 1 de los trabajadores de manera individual, medida que en nada contribuye al fortalecimiento sindical.

 

–          Incorporar medidas como la rebaja del piso cuando el empleador declare no tener las condiciones económicas para responder al pliego de peticiones, frente a esto consideramos que no es procedente dado que no se consigna la metodología para acreditar tal situación y aun habiéndola, no existe un fortalecimiento tal de la Dirección del Trabajo, que permita mínimamente la fiscalización de una medida de esta naturaleza.

 

En términos  generales, el Proyecto de Modernización de las relaciones Laborales (reforma Laboral) así como está planteado, no representa un avance significativo en el fortalecimiento sindical y lo vemos como una cuestión intermedia que no recoge las demandas de los trabajadores, las cuales son producto de un diagnóstico que ya lleva 35 años y por tanto conocido por moros y cristianos. Solo se entendería esta magra iniciativa legal, si fuera el punto de partida de una secuencia de modificaciones proyectadas para el mediano plazo, pero tal condición no ha sido explicitada y por tanto debemos entender que no está contemplado de tal manera.

 

Consideraciones Finales

 

–          Finalmente planteamos elementos que este intento de reforma laboral, debió haber recogido de anteriores experiencias que el Congreso de la República años atrás, tradujo en ley de la República, cuando modificó el Concepto de Empresa, formula mediante la cual se habría resuelto una porción importante de los problemas de los trabajadores de nuestro país en lo referente a la subcontratación, la simulación empresarial y la relación de la empresa con los capitales que la sustentan, y que desafortunadamente en su momento fue impugnada en el Tribunal Constitucional, organismo que en un fallo de forma resolvió “Que una ley que afecte patrimonialmente a la empresa, no puede ser de iniciativa parlamentaria” Cuestión que de haber sido incorporada en la elaboración de este proyecto de ley desde el Ejecutivo, hubiera demostrado una real voluntad de resolver la orfandad legal en que se encuentra el mundo sindical y los trabajadores en general.

 

–          De la misma manera, hay un elemento que atenta gravemente contra la autonomía sindical y que tampoco ha sido abordado en el proyecto y tiene que ver con la elaboración de propuestas para el financiamiento de las estructuras mayores del sindicalismo nacional ya que la atomización y disminución de trabajadores asociados al empobrecimiento de estos, sumado a una legislación que promueve una mal llamada libertad sindical,  ha generado para las organizaciones mayores, un problema de difícil solución y caldo de cultivo para la cooptación de dichas estructuras.

 

Nuevamente hacemos un reconocimiento a cada uno de los integrantes de la Comisión de Trabajo del Senado, por permitirnos efectuar este ejercicio republicano y permitirnos compartir las inquietudes de nuestro sector y a su vez, darnos la posibilidad de proponer soluciones a las mismas.

 

 

 

Saluda respetuosamente

 

Federación de Trabajadores de las Comunicaciones la Gráfica y servicios Conexos FETRACOSE

 

www.fetracose.cl

fetracose@yahoo.es