Hoy en Chile se viene hablando sobre asilar a los emigrantes Sirios que quieran huir de la guerra y vivir en paz. Mientras en las calles de Siria muchos padres cargan los cuerpos de sus hijos muertos, e hijos buscan los cuerpos de sus padres de entre los escombros, otros muchos tratan de huir de la guerra, pidiendo refugio al mundo entero.

Chile -que según el Ministerio del Interior aceptó la solicitud de refugio de apenas 60 sirios- evalúa acoger a más personas próximamente, aproximadamente 120, según informó el gobierno y asignó 1.400.000 millones de pesos para asegurar su estadía por dos años. El exministro Sergio Bitar, descendiente de sirios, es uno de los impulsores de la recepción de refugiados.

Pero Chile no es pionero en Sud-américa, Brasil y su política de puertas abiertas ya ha aceptado 2.077 Sirios, Argentina y Uruguay han aceptado 233 y 44 respectivamente y México tiene más de 100.000 solicitudes y se le está pidiendo a Peña Nieto que al menos acepte unos 10.000.-

 

 “Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente que decía: “Ven”. Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande”.

 

La guerra civil en Siria entra en su sexto año y las cifra de sus consecuencias son devastadoras, 470.000 muertos según el último informe de la ONU.

El conflicto Sirio tiene su origen en la corrupción, la pobreza, el hambre, represión, la vulneración de los derechos humanos, la desigualdad, la ambición de poder,  y los intereses económicos de las grandes potencias (Rusia, China, EEUU) y otros como ( Arabia Saudita, Inglaterra, Francia, Israel),  la política y la religión también intervienen.

En enero de 2011, la revolución en Túnez marcó el inicio de la llamada Primavera Árabe.

El levantamiento exitoso de Túnez inspiró una inestabilidad similar en los países a lo largo del norte de África y Medio Oriente que, como Túnez, experimentaban un desempleo elevado, corrupción y represión política de parte de dictadores.

En marzo de 2011, la violencia se desató en Daraa, Siria, luego de que un grupo de niños y adolescentes quedara arrestado por pintar un grafiti con motivos políticos. Docenas de personas murieron cuando las fuerzas de seguridad se enfrentaron a los manifestantes.

Los manifestantes pronto pidieron que Bachar al Asad dejara el cargo al igual que Hosni Mubarak, de Egipto, y Zine el Abidine Ben Alí, de Túnez. Al Asad prometió hacer cambios y levantó el estado de emergencia  en el país, que durante 48 años le dio al régimen el poder de detener a cualquier persona por tiempo indefinido sin levantarle cargos.

Sin embargo, solo cuatro días después de que se levantara el estado de emergencia, en abril de 2011, el régimen Sirio envió miles de soldados a Daraa para emprender una campaña de represión.

Desde entonces, la violencia ha empeorado y se ha esparcido por todo el país; se ha convertido en una guerra civil total entre el régimen y la resistencia armada. Para mediados de 2012, los enfrentamientos habían llegado a Damasco, la capital, y a Alepo, la ciudad más grande de Siria.

Seguimos muy de cerca los eventos que se vienen desarrollando en medio oriente, en especial en las fronteras con Israel. 

Una guerra de proporciones apocalípticas está a punto de estallar en Siria, y este conflicto involucraría a Turquía, Arabia Saudita, Rusia, Irán, Líbano, Qatar, Barein, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, China y la misma Siria, además de otras naciones del mundo que, por el simple hecho de que la OTAN liderada por los EE.UU. entre en el conflicto se verán obligadas a intervenir. Algunos expertos dicen que estamos a la víspera de la tercera guerra mundial.

Con las últimas intervenciones de EEUU demostrando su poderío y con amenazas permanentes de Rusia sobre que no aceptará más intervenciones militares, el ambiente se tensa y tiene al mundo entero en ascuas.-

PEDIMOS UNA CUOTA DE CORDURA, NO A LA GUERRA.-