logo

 

Carta Abierta en un 1° de Mayo

Compañeras y compañeros, reciban ustedes en este día un fraternal saludo de sus dirigentes, quienes mediante vuestra confianza han sido considerados para representar en todos los ámbitos de acción, vuestros anhelos y proyectos de vida relacionados con el trabajo y todas aquellas circunstancias que le rodean.

Compañeros y compañeras, en este mensaje no me quiero restar a la rica historia del mundo de los trabajadores y en tal sentido debo invocar la imagen de los mártires de Chicago, no como un lugar común de los discurso de mayo, sino como la demostración palmaria de aquellos que fueron capaces de entregar su vida en la convicción de una causa noble y justa.

Como consecuencia de la acción de dichos mártires y de su valor en la defensa de sus ideales, se obtuvo condiciones menos drásticas y esclavizantes para los trabajadores, pero sólo fue el inicio de un camino tortuoso, de lucha, de opresión, de matanzas viles y largas jornadas de prisión para quienes se atrevieron a liderar las acciones. Pero todo esto no ha sido en vano, ya que paso a paso, nos hemos ido abriendo camino, así como fortaleciendo el movimiento sindical como eje y centro para la conquista de cada uno de los derechos que hoy tenemos y que aun así, no es suficiente ya que día a día también debemos defender lo logrado debido a que los dueños del capital, están permanentemente moviendo los lindes del derecho a través de una casta política que no ha dudado en legislar en contra de su propio pueblo.

Compañeros y compañeras, el trabajo que entre todos y todas debemos seguir haciendo, consiste en fortalecer las estructuras sindicales. Esto conlleva no sólo la creación de nuevos sindicatos, sino que también, la necesaria limpieza de los existentes.

Absurdo sería desconocer o esconder la existencia de activistas de partidos en los altos cargos del liderazgo sindical, cuya acción no está en función del fortalecimiento de bases , sino en la cooptación de estas en función de objetivos ajenos, por otra parte el fortalecimiento también contempla sincerar, la existencia de aquellos caudillos que sin tener una relación de representación real, sino estructuras jurídicas de cartón, se han apoderado con toda suerte de triquiñuelas, de las estructuras superiores de representación política de los trabajadores, una vez más, para tranzar, intercambiar, o derechamente vender a los trabajadores , al mejor postor.

Señalo este crudo y caótico diagnóstico, debido a que en mi trayectoria conozco cada uno de estos especímenes, les he combatido, pero este no es posible sin la participación decidida de quienes han sido reconocidos pos sus pares para representar intransigentemente sus anhelos y proyectos. En este punto hago un llamado a los nuevos dirigentes y futuros líderes, para asumir en plenitud y con valentía el rol con que sus bases les han distinguido.

Otro frente y condición del sindicalismo que es absolutamente necesario reconocer, es que la condición de este, lejos de ser local, debe ser de carácter internacionalista. Ya no basta que los trabajadores nos unamos en pequeños grupos por empresas, ni siquiera sectoriales, ya que nuestro permanente interlocutor, también ha mudado su plumaje y hoy las decisiones que afectaran el futuro y las condiciones de los trabajadores se toman en New York, Londres Shanghái, Ginebra, etc. Que son los centros de operaciones de las grandes transnacionales que rigen todas y cada una de las actividades económicas del mundo. Es por eso que nuestro movimiento sindical no puede ni debe quedarse dentro de la empresa y debe desarrollar una vocación internacionalista también como estrategia para la defensa de aquellos derechos que hasta ahora hemos ganado y que sin duda, de no haber una internalización conceptual y una respuesta real, perderemos.

Por otra parte compañeras y compañeros, en este día en que el mundo del trabajo se encuentra más receptivo a recibir saludos y buenaventuranza, debo señalar un elemento más que debemos observar y avanzar en su internalización al fortalecimiento de nuestras estructuras, y es “La Autonomía”, concepto que aparece en boca de todos, ,pero que se materializa solo en la acción de unos pocos, dado que la autonomía tiene un alto costo para las estructuras superiores de los trabajadores y que son las mismas que han de representarles en los espacios de incidencia política y de la acción pública. En este aspecto podemos decir que la autonomía no se predica, poner en práctica todos los días sufragando su costo entre las bases, las que a su vez deben ser objeto de procesos formadores orientados a conocer este elemento que es fundamental, ya que establece un criterio básico en las relaciones sociales tendientes a generar polos de poder e incidencia, este concepto es que el ejercicio de mis derechos, demanda la observación y cumplimiento de mis deberes.

Compañeras y Compañeros, mediante esta carta abierta que pretende ser un saludo en el Día de Trabajador, no me puedo restar a señalar aquellos elementos que son imprescindibles para concurrir de ,manera adecuada a la comprensión del entorno que cada vez se presenta con menos información relevante y cada vez con más distractores para esconder el verdadero alcance de las políticas neoliberales, las que dentro de sus grandes objetivos es la cooptación y apoderamiento de los canales de comunicación, como herramienta para la aniquilación del ejercicio intelectual y su proyección. Quienes somos parte de estos medios, no estamos ajenos a esta política, pero sí, tenemos la obligación ética de denunciar.

En fin compañeras y compañeros, hoy 1° de Mayo, envió a cada uno de ustedes un saludo afectuoso, comprometido y colmado de esperanza, en que de una vez comprendamos que solo la unidad como deber, nos hará merecedores de la materialización de nuestros anhelos y proyecciones como derecho.

 

Abraham Armijo Cáceres.

Presidente

Federación de Trabajadores de las Comunicaciones la Gráfica y Servicios Conexos FETRACOSE.

 

01 de mayo de 2017